Doscientos ciclistas disfrutaron de un delicioso paseo por la Dehesa de Gatos
Éxito de participantes y organización en la I Cicloturista Caminos de Mures, La Ruta de los Príncipes
Villamanrique ha celebrado con un rotundo éxito, tanto en participación como en organización, su I Cicloturista Caminos de Mures, una actividad dirigida a potenciar el ciclismo en todos los estratos de edad y como evento que aúne la puesta en valor del patrimonio etnográfico, cultural y de naturaleza de esta localidad situada a las puertas del Espacio Protegido de Doñana. Unos 200 participantes fueron partícipes de agradable paseo en bicicleta.
Esta primera edición de la Cicloturista, subtitulada como 'La Ruta de los Príncipes', contó con la organización del consistorio manriqueño y el Club Ciclista Villamanrique, y ha hecho posible un primitivo anhelo de la población local: transitar y descubrir los paisajes de la Dehesa de Gatos, una finca privada ubicada a escasos metros de núcleo urbano y cuyo acceso siempre ha estado vetado, dado su carácter privado. Este espacio, ubicada ya en territorio de Doñana, es propiedad de la familia Orleans y Borbón, propietarios también del emblemático Palacio de Villamanrique de la Condesa. La estrecha vinculación de esta finca Dehesa de Gatos con las Casa Real Española y la Casa Imperial de Brasil provocaron el apelativo de la ruta cicloturista (La Ruta de los Príncipes), que transcurrió por deliciosos lugares de esteespacio.
La ruta se desarrolló en óptimas condiciones metereológicas, principal preocupación de los organizadores. A lo largo de unos 20 kilómetros de trayecto, los participantes descubrieron la majestuosidad de los paisajes de la Dehesa de Gatos, tomando contacto directo con la fauna del lugar, tanto ornitológica como las cabezas de ganado bovino y caprino presentes en la zona. Unos 200 ciclistas dedicaron la mañana de este domingo 30 de marzo a pedalear por zonas como la Raya de la Princesita o a atravesar, con las oportunas medidas de precaución, el conocido como 'Puente de Hierro', un antiguo puente que cruza el arroyo de Gatos para volver a Villamanrique. A mitad del recorrido, los ciclistas pudieron disfrutar de un merecido avituallamiento, consistente en una barrita energética, botella de agua y cómo no, una naranja ecológica de producciónmanriqueña.
A la finalización de esta I Cicloturista se produjo una convivencia en el Centro de Visitantes Dehesa Boyal, donde se pudo degustar una suculenta paella y comentar las anécdotas de una jornada que se saldó con gran satisfacción entre los participantes, que ya esperan la celebración de una nueva actividad relacionada con el cicloturismo en Villamanrique. Ayuntamiento y Club Ciclista coinciden en mantener y repetir este exitoso evento, que bajo la fórmula del deporte y naturaleza, seguirá promoviendo la práctica ciclista, dirigida a todas las personas y con recorrido asequibles y divertidos.

